Canal RSS

Archivo de la etiqueta: menores

“2 de cada 10 niños sufren abusos sexuales”

Publicado en

María José Giménez, coordinadora de la Fundación Vicki Bernadet, nos habla sobre el abuso sexual infantil y el Internet grooming. Muchos de los afectados no acuden a la Fundación hasta que son adultos por el miedo al qué dirán, pero es importante saber que existen organizaciones como Vicki Bernadet donde las víctimas de los abusos sexuales pueden compartir sus experiencias y pueden superar sus traumas. No sólo prestan ayuda presencial, sino también se pueden mandar e-mails de forma anónima. En la entrevista, Giménez nos cuenta algunas de las acciones que lleva a cabo la Fundación y cómo se puede colaborar con ella.

Para más información: http://www.fbernadet.org/cat/home.html

Irina González, Alexandra Rodríguez, Amanda Ramón,

Elvira Vilardell, Mireia Nicolás

Anuncios

Nuevo informe de UNICEF

Hace unos días, el Centro de Investigación Innocenti (IRC) de UNICEF publicó, en Florencia, el informe Child Safety Online: Global challanges and strategies. En este informe, el IRC presenta las amenazas actuales que existen para la seguridad y los derechos de los niños por lo que se refiere a Internet y otras tecnologías.

Uno de los datos que destaca el director del IRC, Gordon Alexander, es la oportunidad que tenemos delante y debemos utilizar  de que hay muchos chicos/as expertos y conscientes de los riesgos que hay en la Red, y estos deberían ser los que ayudasen a los más pequeños a conocerlos y evitarlos. Así pues, según Alexander, varios estudios muestran que los mismos jóvenes o menores se ven como protectores online de otros chicos, y es en esa capacidad de autoprotección en la que debemos poner un poco más de confianza. 

Grooming

Por lo que se refiere al tema del que nosotros, desde Internet grooming, ¡denúncialo!, intentamos informar, el documento cataloga el abuso sexual infantil y el grooming a menores como uno de los riesgos principales que amenazan a los niños y niñas en la Red, además del ciberbullyng o el ciberacoso. De este modo, según los autores de dicho informe -y tal y como algunos expertos nos han contado ya en el blog- los programas públicos de protección de la infancia no han hecho una integración suficiente de esta problemática online. Así como tampoco desde el sector privado existen unas medidas necesarias para proteger los derechos de los más pequeños ya que las empresas tienen miedo de perder competencias o libertades de empresa.

Por otro lado, el estudio amplia la definición del online grooming poniendo como punto de mira la necesidad de engaño que la actual definición exige. Así pues, se amplía la definición a cualquier persona que intente contactar con un@ menor con intenciones sexuales, aunque lo haga abiertamente -es decir, aunque el predador informe literalmente al menor de sus verdaderas intenciones-. El estudio, también concreta que dichas intenciones son, principalmente, el contacto sexual de forma online, generalmente vía webcam, y que genera material que más tarde es compartido con otros, y que sólo en algunas ocasiones lleva o pretende llevar a un encuentro sexual físico.

El informe también detalla los lugares de Internet en los que normalmente se realizan actos de grooming:

  • salas de chat
  • redes sociales online (como Facebook, Twitter, My Space, Tuenti…)
  • servicios de mensajería instantánea (como Messenger, Google Talk…)
La investigación nos otorga, además, algunos datos muy interesantes referentes a los groomer (entendidos así los predadores o pedófilos). Estos, pueden llegar a tener hasta 200 menores en sus listas de amigos en diferentes fases del proceso de grooming (que puede durar desde unos minutos hasta unos meses), y el estudio también detalla que las víctimas más frecuentes suelen ser chicas adolescentes.
El informe también desmiente algunos de los mitos que existen entorno a los ciberacosadores:
  • No suelen ser extraños sinó cuidadores los que generan y difunden las imágenes de los menores.
  • Los groomers no suelen ser hombres mayores que fingen una edad menor para engañar a los menores con mentiras e identidades falsas obligándolos a entregar sus imágenes sexuales. Son, más bien, procesos de seducción en los que el/la menor acaba accediendo a las pretensiones sexuales como un favor voluntario hacia un amigo virtual. Es decir, aunque en ocasiones los groomers mienten sobre su edad o sexo, suelen encajar por lo general en un caso de relación con consentimiento.

Resumen

De una forma más esquemática, los cuatro objetivos que el documento propone, son:

  1. Empoderar a los niños y promover su resiliencia
  2. Acabar con la impunidad de los abusadores
  3. Reducir la disponibilidad del material nocivo de Internet
  4. Promover la recuperación de los niños que han sido víctimas de abusos y otros daños.

Además, el informe menciona algunos datos al respecto de estos problemas:

  • La cifra de imágenes de abuso a menores en Internet es de varios millones.
  • Los niños que aparecen en ellas es probablemente de decenas de miles.
  • La mayoría de las imágenes representan a niñas preadolescentes (desde menos de 1 año a 10), de raza caucasiana.
  • Se observa una tendencia a la baja en la edad de los/as niños/as que aparecen en las imágenes, y a una mayor violencia y explicitud gráfica.
  • Las imágenes cada vez se concentran menos en determinados webs y están más repartidas en su almacenamiento. En esta línea,cada vez se usa más la compartición P2P.
  • Hay muy pocos datos sobre las consecuencias de la exposición de los menores a formas extremas de pornografía fácilmente disponibles online.
  • Está aumentando la preocupación ante casos de adicción a la pornografía entre menores, así como la reproducción entre chicas menores de los estereotipos femeninos de la pornografía, tanto en lo que respecta a la apariencia como a los comportamientos sexuales.
  • Los jóvenes se sienten a menudo más cómodos compartiendo informaciones íntimas o comportándose de una manera sexualizada online que fuera de la Red.
  • Hay un número significativo de adolescentes que están publicando imágenes suyas en la Red de tono sexual. En ocasiones esto da origen a procesos de sextorsión. En otras, atrae a posibles predadores sexuales.
  • Los chicos dicen conocer en general los peligros de la Red, pero creen que son otros los que corren esos riesgos, más que ellos mismos.
  • Con frecuencia no acuden a sus padres cuando tienen problemas, por lo general porque creen que no entienden ese mundo, porque temen que les quiten su teléfono o el acceso a Internet, por amenazas de algún abusador o por simple vergüenza. En el caso de los adolescentes, habitualmente consideran la intervención paterna o materna una interferencia que choca con la tendencia natural de esa edad a comenzar a separarse de los padres en muchos ámbitos de su vida. Sin embargo, hay numerosas pruebas de que la activa implicación y diálogo de los padres es el factor de protección más fuerte que existe en este terreno.
  • El hecho de que los padres pierdan capacidad de vigilar el uso que sus hijos hacen de la Red por el incremento en la conexión móvil (60% de los menores en Japón, p.ej.) supone un reto que requiere modificar las políticas de prevención.
  • A quien acuden en primer lugar los niños con problemas en la Red es a otros niños. Por tanto el informe sugiere apoyar a los niños en esta misión.

(Datos extraidos del Informe Child Safety Online: Global challanges and strategies de UNICEF, y del blog de Pantallas Amigas)

Melian Sanz Porto (en  Twitter: @MelianSP)

Controles parentales

Si eres padre o madre, y tienes un hijo menor de edad, probablemente te preguntarás a qué sitios de Internet accede, cuántas horas al día y con quién habla. Una de las opciones para prevenir los riesgos de Internet y, a su vez el Internet grooming, es el control parental.

Los controles parentales permiten filtrar contenidos no adecuados para los menores de edad, fijar el horario que permanecen delante del ordenador o restringir las páginas a las que acceden, entre otras funciones. No obstante, cada vez se puede acceder a Internet desde más dispositivos electrónicos (por ejemplo, los móviles) y se hace un uso más exhaustivo de las redes sociales, así como de la mensajería instantánea. Todo ello hace más fácil el acceso a la Red y más complicado el control de los contenidos.

Los menores españoles, con cifras de hasta el 27%, son los que más mienten acerca de su edad para poder acceder a contenidos restringidos para adultos, según una encuesta publicada en enero por la Comisión Europea (CE). Paralelamente, son los que menos perfiles públicos tienen en las redes sociales (sólo el 14%).

Los operadores más utilizados, Windows y Mac OS X, llevan integrados controles parentales, básicos pero funcionales. A continuación, estos dos vídeos nos muestran como configurarlos para poder limitar el tiempo que el niño/a pasa en el PC, los tipos de juegos a los que puede jugar y programas o aplicaciones que puede usar.

Control parental para Windows 7

 Control parental para Mac OS X

 

Por otro lado, existen controles más acotados, especialmente para Internet. El que más destaca por ser gratuito y el amplio abanico de posibilidades que ofrece es Norton Online Family . Este programa permite controlar las páginas que se visitan, el tiempo de conexión a Internet, vigilar el uso de redes sociales y las búsquedas que se realizan en los buscadores.

Para los más pequeños, también existen navegadores infantiles. Un ejemplo de ello es KIDO’Z (gratuito), basado en Adobe Air y pensado para que los niños puedan navegar por Internet de forma segura, a partir de las configuraciones establecidas por alguien mayor. O bien, buscadores infantiles, como KidRex, que con una interfaz atractiva, filtra y elimina contenidos inapropiados, basándose en SafeSearch, una tecnología de Google pre-configurada para ello.

Sin embargo, no hay que olvidar que la prevención radica, fundamentalmente, en la educación. Por eso, es importante estar con ellos el mayor tiempo posible y que exista una buena comunicación.

Mireia Nicolás Ardanuy

Un estudio revela que el 11% de los menores en España accede a contenidos sexuales por Internet

El Informe, llevado a cabo por investigadores del País Vasco y realizado dentro del proyecto europeo EU Kids Online, denota que el 11% de los españoles entre 9 y 16 años ha accedido, a través de Internet, a contenidos de índole sexual. A pesar de la cifra, el estudio, que ha consistido en una encuesta a 25.000 menores de toda la Unión Europea así como a uno de sus padres, demuestra que los menores españoles se posicionan en la cola de la lista en cuanto a la exposición de los peligros de Internet.

La presentación del estudio Riesgos y seguridad en internet: Los menores españoles en el contexto europeo expone que la media de la Unión Europea es del 14%, tres puntos más alta que la española.

Otro de los temas tratados en el informe es el ciberbullying, cifra en la que España también sale mejor parada frente a la media europea. Menos del 5% de españoles encuestados afirman haber sufrido acoso vía Internet, en contraste al 6% de Europa o el 13% de países como Rumanía.

En cuanto al contacto con desconocidos, un 21% de los menores españoles ha agregado a contactos que no conocía personalmente; además, el 9% asegura haber quedado con alguno de estos desconocidos. En Europa la media del 9% se mantiene, mientras que la media de agregar a contactos completamente desconocidos se eleva hasta el 30%.

Por otro lado la recepción de mensajes sexuales afecta a un 9 % de los menores encuestados en España. La cifra en Europa vuelve a subir hasta el 15%.

Otra de las conclusiones a las que lleva el estudio es al desconocimiento existente por parte de los padres en cuanto a este tipo de actividades realizadas por sus hijos. El informe deja entrever que un 80% de los padres asegura que sus hijos son ajenos al porno y al acoso en la Red. Paradójicamente, la mitad de los menores responde de forma afirmativa a esta pregunta.

La encuesta realizada determina la importancia que Internet ha conseguido acaparar en gran parte de la vida de los menores españoles. De forma parecida a sus vecinos europeos, los niños encuestados en España pasan 71 minutos de media conectados y el 60% se conectan a Internet todos o casi todos los días.

El informe acaba destacando la única diferencia remarcable y preocupante de todo el estudio: las menores encuestadas son diez veces más víctimas de ciberacoso que los menores encuestados.

(Datos extraidos de El País)

Pedro Selva (En Twitter: @SelvaPedro)

Think U Know?

Think U Know, liderada por The Child Exploitation and Online Protection (CEOP), es una iniciativa impulsada por el Reino Unido para prevenir los riesgos de Internet. De una forma visual y atractiva, divide sus contenidos en cinco pestañas:

De 5 a 7 años. Cuando los niños tienen esta edad acostumbran a usar el ordenador para jugar y empiezan a usar Internet. Por eso, CEOP ha creado, por un lado, unos dibujos animados: Hector’s World, para enseñar al niño cómo estar protegido ante los peligros que puede suponer la red. Por  otro lado, ofrecen canciones como la que escuchareis a continuación, con sus protagonistas: dos hermanos, Lee y Kim, y SID un superhéroe, que hace hincapié en los chatrooms y los ciberamigos.

De 8 a 10 años. De forma algo más extensa, explican cómo divertirse, cómo estar protegido y cómo denunciar. Además, consta de un CiberCafé. Aquí abundan menos los vídeos y más los consejos escritos, no obstante, también hay juegos para aprender jugando.

De 11 a 16 años. Las últimas novedades online, qué es el abuso sexual, a quién te puedes dirigir si estás preocupado y otros materiales, en este apartado se pueden encontrar desde vídeos y juegos hasta tus derechos.

Padres. ¿Qué es Internet grooming? ¿Cuáles son los riesgos de los juegos online? Think U Know te ofrece la respuesta a estas y más preguntas sobre redes sociales, móviles y salas de chat, que posiblemente muchos padres se hagan. También da consejos sobre conseguir que tu hijo haga un buen uso de Internet y cómo protegerle.

Docentes. Profesores y profesoras pueden encontrar aquí material didáctico para ofrecer en sus clases, en función de la edad de los alumnos. Hay presentaciones, juegos, pósters y clases preparadas para dar a conocer el tema tratándolo adecuadamente. No obstante, para acceder a ello hay que estar registrado y esperar a que validen tu cuenta. Aún así, hay algunos contenidos que si no permite descargar si no se reside en el Reino Unido.

Think U Know ha tenido una gran aceptación en la sociedad inglesa. En el año 2008, realizaron un informe donde queda patente que el material didáctico de esta página está siendo utilizado por más de 11.000 profesores/as y educadores/as en diferentes escuelas de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. Desde que se dieron el alta en Internet,  han llegado a más de 1.700.000 menores y jóvenes con edades de entre 8 y 16 años.

En España, 1 de cada 5 niños recibe una solicitud sexual online y sólo un 10% lo denuncia. Es necesario educar a los más pequeños para que estén protegidos de los riesgos de las TIC y sepan que es posible denunciar y dónde hacerlo. En Think U Know puedes denunciar pulsando el botón . Mientras no se impulse una iniciativa parecida en España, nosotros aportamos nuestro granito de arena con este blog, así que si quieres denunciar pulsa  .

(Datos extraídos de la página web Think U Know y del artículo Actuaciones globales para la prevención de abusos a menores de Cristina Pulido y Ramón Flecha)

Mireia Nicolás Ardanuy

Primeros consejos para padres y profesores

Publicado en

Internet en general está lleno de peligros para todos los usuarios que navegan por sus páginas, tanto adultos como niños. La clave principal para no correr ningún riesgo es la capacidad del internauta de ser precavido ante cada acción que ejecuta dentro de la red. Para un adulto, cuya percepción es más madura, puede saltar la alarma de peligro con facilidad; pero no es así con los menores. La educación juega un papel esencial para evitar estas problemáticas.

Educar no es sencillo ni se trata de un proceso corto, sino que requiere tiempo, dedicación y, sobre todo, colaboración por parte de los ámbitos más formales, como son las escuelas y los centros educativos, y las familias, padres e incluso hermanos mayores.

A continuación os mostramos algunas pautas básicas para empezar a trabajar con los más pequeños sus hábitos en Internet y el modo cómo deben usarlo.

Navegación por la web

Del mismo modo que la gran diversidad de contenidos que forman la web es una ventaja en la adquisición de conocimiento, también hay que tener en cuenta que Internet puede ser una fuente de material no adecuado. En este ámbito no sólo hablaríamos de informaciones falsas, racistas y faltas de respeto hacia las personas, sino que también debemos combatir la tan molesta publicidad que a veces puede ser denigrante debido a su alto contenido sexual y pornográfico. Por otro lado, a menudo nos vemos obligados a proporcionar datos personales en ciertos espacios. Todo ello puede acabar llevándonos a un pedófilo o un acosador desde un hipervínculo aparentemente inofensivo.

La actitud que los adultos deben adoptar ante estas situaciones es de tranquilidad. En primer lugar, los niños no deben navegar por la red solos. En segundo lugar, se le debe enseñar que no hay que seguir navegando en ciertas páginas que ya muestren material no adecuado. Además, hay que explicar al menor que no se debe rellenar ningún campo que pida información personal.

Redes sociales

Pese a que este tipo de páginas sean más frecuentadas por adolescentes, es necesaria cierta madurez para hacer un uso seguro de ellas. Dada su naturaleza y su objetivo de conectar gente de distintos lugares, este tipo de redes requieren de información básica que identifique a cada usuario. Pero información básica no significa información personal relevante para el perfil (como teléfono, dirección postal, etc.).

La facilidad con la que se intercambian datos en estas plataformas, de manera voluntaria, es lo que las hace más peligrosas. Es usual encontrar en los perfiles personales datos que permiten a un posible acosador hallar físicamente a una persona e incluso conseguir información con la que poder chantajearla o hacerle pasar un mal rato. El problema se hace aún más grande si se han llegado a compartir datos de terceras personas, tanto amigos como familiares. Pero no únicamente la información personal es material peligroso, también lo es la gran cantidad de fotografías y vídeos que circulan. Puede que se cuelguen ciertos contenidos y materiales de manera inocente, con el mero objetivo de compartirlo con el círculo cercano, pero lo que colgamos puede superar ciertos límites si no contamos con buenas barreras de privacidad.

Con lo anterior ya se ha introducido la primera clave para combatir estos peligros: una configuración de privacidad adecuada. Aún así, no es suficiente. La delincuencia on-line y el robo de datos personales sigue siendo posible si no gestionamos bien nuestros contactos. Todos somos sensibles a los engaños y nunca sabemos quién puede hacer un mal uso de lo que colgamos, por lo que debemos enseñar a los niños y jóvenes que es mejor mantener ciertas informaciones al margen para evitar sorpresas desagradables. Podemos crear sus primeros perfiles en las redes junto a ellos, mostrarles qué información es posible dar sin riesgo e interactuar con ellos vigilando sus acciones pero sin ser demasiado agresivos. Alertarles, también, de cuánto puede correr por la web una simple fotografía y de la cantidad de personas que pueden  llegar a verla.

Dado el carácter más personal de este tipo de uso de la red, es aconsejable hacer más énfasis en el ámbito familiar. No obstante, crear debates en clase sobre cómo los alumnos usan las redes sociales o cómo pueden usarlas para hablar entre ellos sobre los trabajos de clase puede ser útil para alertar de posibles malos usos y reeducar los malos hábitos.

Mensajería instantánea

Interactuar, ya sea através del chat de una red social como Facebook o usando programas como Messenger conlleva los mismo riesgos.

Es necesario conocer a todas las personas con las que chateamos. Partiendo de esto, debemos estar atentos a las personas que nuestros hijos pueden nombrar. Este tipo de plataformas facilitan el contacto entre la gente hasta el punto de que es bastante sencillo que un desconocido pueda llegar a agregarnos, buscando focos que nos llamen la atención y que nos inciten a quererlos conocer personalmente. Lo más leve que puede suceder es que consigan pequeña información sobre nosotros, pero podemos llegar a encontrarnos con un acosador. Los engaños son comunes y cobran importancia cuando se comparten materiales y más aún, cuando hay menores en juego.

Para prevenir los abusos y los engaños de adultos que se hacen pasar por menores, los padres deben ir vigilando la frecuencia de uso de estas redes y programas. Preguntar con quién hablan sus hijos, de qué conocen a esa gente y cuestiones similares que no hagan sospechar nada. Es necesario hacer hincapié en las videoconferencias y en las citas con gente que se ha conocido a través de Internet, siempre alertando de la necesidad de estar seguro de quién es esa persona.

Descargas en redes P2P

El intercambio de materiales no se da únicamente a nivel personal en redes sociales. Esto es algo notorio al ver la cantidad de programas disponibles en Internet para descargar videojuegos, música o películas, entre otros. Visto de manera superficial, no parece haber ningún riesgo al compartir este tipo de archivos y así va a ser siempre que quede bien determinada cuál es la carpeta compartida para el programa o red que usemos.

Lo recomendable es que sea un adulto el que instale este tipo de software en el equipo o, al menos, que esté presente en el momento de hacerlo. Una simple acción como configurar adecuadamente la aplicación y designar la carpeta adecuada en la que se van a descargar los archivos puede resolver muchos problemas. Este mismo espacio en el que se guardará todo lo que nos bajemos de la red va a ser en el que se encuentren los archivos y documentos que nosotros ofrecemos a otros usuarios. Una mala restricción de este espacio compartido puede dar vía libre al material que hay en nuestro equipo.

Recomendaciones para el uso general de la red por parte de menores

Aunque ya se ha hecho hincapié en cada una de las anteriores explicaciones de casos concretos, nunca está de más recordar que educar a los niños y generar en ellos unos buenos hábitos y actitudes frente a Internet es la única manera de conseguir respuestas positivas y que nos permitan respirar más tranquilos.

Un recurso común por parte de los padres es el de restringir los horarios de uso de Internet. Algunos expertos lo consideran aconsejable, otros no. Las respuestas pueden ser varias pues prohibir estar en la red a ciertas horas puede llevar a algunos menores a que lo hagan a escondidas y a que acaben reaccionando del mismo modo ante cualquier imposición. Por eso mismo, el primer recurso debería ser compartir con ellos la experiencia de navegar por la web. Tener el ordenador en una sala compartida de la vivienda puede hacer que esa actividad sea vista como algo más familiar que personal y puede facilitar las cosas.

Aunque el foco principal de atención son los padres, las escuelas pueden ayudar mediante charlas, debates u horas de informática dedicadas a Internet. Hacer que los más jóvenes se habitúen a actuar de manera concreta y a respetar algunas reglas es básico para el buen uso de la red.

Aida Corón Hernández

A %d blogueros les gusta esto: